Cada llanto del niño es un mensaje especial. Descifrarlo puede ser difícil para los padres primerizos, pero con atención y paciencia, podemos entender las emociones del infante. Un llanto agitado puede indicar cansancio, mientras que un llanto suave podría expresar aburrimiento. Observar las expresiones de la criatura faciales, su movimiento y